España no es para mi.




Centenario de la muerte de Don Joaquin Costa, sigue…

“Metí en el mismo saco” a Joaquin Costa, JA Labordeta y Paco Martinez Soria, como fundadores del pensamiento moderno aragonés y no sin razón, te llevaste las manos a la cabeza, sin embargo, fue este último, entre ambos, quien puso las bases del regionalismo derivado hoy en nacionalismo aragonés reciente, y por ende español.

Asi en su obra originalmente titulada “España no es para mi”, a la postre a la hora del estreno por la censura burlada, titulada “La ciudad no es para mi”, hace mella, en la acera critica al poder recaudatorio central, cuando en unas de las escenas iniciales, el señor recaudador, llegado “de fuera”, al pequeño y pobre pueblo ¿aragonés?, trata de convencerle de que no ese año, no hay un duro, no hubo cosecha, incide en la queja y el llorar como base de regionalismo, pero no hay piedad, no sirve de nada, y pasa al engaño como base, a jugarse al guiñote la recaudación, haciendo trampas, pues es lo que toca y todos las hacen … para que quiere el dinero el señor  recaudador, ladrón… el dinero debe quedarse en el pueblo.

Y más adelante, la película está llena de ejemplos, del hiperrealismo atroz del momento que el poder opresor tiene para con los débiles, establece las bases del nacionalismo actual aun vigente, cuando obligado por las circunstancias, como todos, se ve en la necesidad de llegar a Madrid, al poder central donde todos, cualquiera lleva gorra, galones, y manda y ordena.

 Llega un momento clarificador en la película, base de la nueva doctrina de la España de las Autonomias, cuando Don Paco, ya en pleno centro de Madrid tratando de llegar a casa de su hijo, sumido este en la tontita propia de la capital, uno más, se trata de la celebre y desgarradora escena de los pollos o la maleta de madera, cuando Don Paco trata de alcanzar su destino y ha de cruzar la calle, en una mano un par de pollos en otra la maleta, y sin embargo el trafico, no le respeta, … el Guardia, le increpa, “todos en Madrid te increpan”, puede entenderes “no ve que esta rojo hombre, cuando se ponga verde”, no hay manera, Don Paco ya no sabe de que color ponerse y estalla frente al Guardia:

“Y los de mi pueblo ¿cuándo pasan?”

Dicha frase lo resume todo, todo el nuevo pensamiento no solo aragonés, si no español.
Como la película paso la censura continua siendo un misterio, púes las desdichas de Don Paco no acaban ahí… cruza la acera, llega a su destino, y el y su boina provinciana no puede hacer nada ante la gorra del conserje que le manda por la escalera de servicio cargado con todo, no puede hacer uso del ascensor, pues este es para los señoritos de Madrid.

“Cualquiera con gorra, se cree un general…” diría

PD Me veo en la obligacion de escribir por sacarte del tedio en el que te imagino, a pesar de los buenos resultados que los tuyos han tenido en las recientes elecciones, te veo dando saltos de alegria y gritando "vivan las cadenas"

5 comentarios:

Pedro dijo...

jo macho que transcendente eres ,que manera de destripar una pelicula y enseñarnos sus entredijos.Ahora entiendo por que tus guiones son tan detallados .Tienes algo de Lorquiano

Los mios como pacten en extremadura dejaran de serlos y me pasare a el 15-M .al enemigo ni agua aunque se tiñan de rojo

la Mari dijo...

La España rural, el flamenco y el toreo fueron insignias de España durante mucho tiempo,fiel reflejo en las peliculas de la epoca al estilo de Lola Flores ,y otras folkloricas,series que triunfaban "Cronicas de un pueblo" y otras,otra España vamos.

Anónimo dijo...

Pedro, sin comentarios, eres un impresentable, sectario trasnochado, ignorante,... no se como te aguantan en casa, deja que el pueblo se muera de hambre, señalando un culpable, al enemigo ni agua, a caso el tiro de gracia. Eres patetico, siempre mirando atras en lugar de adelante,... ale que pierdo el tiempo contigo

ADIOS

Pedro dijo...

a mi que me registren.........upss

Anónimo dijo...

Bueno vale, te perdono

Vacios

Sabes que es lo malo de vivir una vida vacía ? Pues que solo la puedes llenar con ficción o terminar de vaciarla precipitándose al vacío.  L...